

Ubicación: Portal Hidalgo/Av. Madero Poniente, entre los números 213 y 197.
Reseña: El padre José Guadalupe Salto, que se había sumado a la causa de la Guerra de Independencia iniciada por el cura Hidalgo, fue capturado a principios de mayo de 1811 por las fuerzas de Torcuato Trujillo, pero se le perdonó con la condición de que abandonara la lucha. Se reincorporó a las fuerzas insurgentes, y en la zona conocida como La Alberca cerca del poblado de Teremendo (al poniente de Valladolid -hoy Morelia-), en el interior de una cueva, se refugió de los españoles, pero cayó herido y fue hecho prisionero. Fue trasladado a esta ciudad el 8 de mayo de ese año, y se ordenó que fuera fusilado, aún y cuando ya había dejado de existir en el trayecto. En el sitio donde está colocada esta placa, fue fusilado su cadáver el 9 de mayo de 1811.
Ubicación: Av. Francisco I Madero Poniente, por fuera del Portal Hidalgo.
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Dicen que ya estaba muerto cuando lo “fusilaron”. Que se sabe al respecto? Porque no se siguio el protocolo de juicio eclesiastico ANTES de fusilarlo?
Hola Jorge, muchas gracias por tu mensaje.
En respuesta a tu comentario, te comparto el texto donde se responde tu inquietud:
“Dirigieron no obstante la puntería a un tejadillo que cubría la entrada de la cueva, y a poco viendo caído en esta un hombre, con lo que suspendió el tirar [de las armas], entraron en ella y hallaron al P. Salto atravesado de un balazo. Condujo Pesquera en un tapextle al herido a Valladolid, y llevó también otros prisioneros que hizo en la expedición. Trujillo, a su llegada, dispuso que aquel eclesiástico fuese fusilado al día siguiente a las diez de la mañana y avisó al obispo electo Abad y Queipo, por si había alguna formalidad que llenar, pero al mismo tiempo le intimó, que por nada suspendería la ejecución que debía verificarse a la hora señalada, antes que muriese de su herida el preso, a quien había hecho alimentar y curar para conservarle. El obispo declaró que había perdido el reo el fuero y privilegio del canon por haberse revelado contra el rey y su obstinación en ello a pesar de habérsele concedido por segunda vez el indulto por intervención del mismo prelado. Fue pues sacado al patíbulo en una camilla, y un eclesiástico español que iba a su lado, hacía conocer al pueblo que daba pruebas de su arrepentimiento, pero ya entonces el P. Salto no existía y se le encontró muerto al llegar al cadalso, en el que fue expuesto públicamente frente al portal de la plaza principal que ve al Sur, y lleva ahora el nombre de Hidalgo, donde la junta patriótica de 1910, en solemnidad del aniversario de la independencia, mandó colocar una lápida conmemorativa en honor de aquel mártir de la libertad…”
FUENTE: Tores, Mariano de Jesús, Diccionario Histórico, Biográfico, Geográfico, Estadístico, Zoológico, Botánico y Mineralógico de Michoacán, Imprenta particular del Autor, Morelia, 1915. Tomo III, p. 220.
Espero que esta información te sea de utilidad, te envío un cordial saludo.
Lic. Ricardo Espejel Cruz.